El amor es sufrido, es benigno, es sacrificado...
Dicen que el amor de una madre supera otras clases de amor, y en un mundo en que hay madres que tiran a sus bebés a la basura es bello saber que existen otras como Christina Simoes que no dudó en rodear estrechamente a su pequeño y tirarse por la ventana en un intento de salvarle de las llamas que se arremolinaban a su alrededor en el apartamento donde vivía. Una vez en el suelo le dijo a su hijo que corriera ya que caían todo tipo de materiales de la estructura del edificio.
"Sabía que, o salíamos de allí o moríamos".
Christina se rompió varias vértebras, tal vez no pueda caminar de nuevo, pero no se arrepiente.
"Él importa más que yo", ha dicho.
Jessica Mortensen, una amiga suya, ha creado un fondo para ayudar a esta valiente madre que no dispone de seguro médico. En su post dijo: "Con las factura médica engrosándose y no teniendo seguro médico se encontrará en una gran dificultad económica a parte de tener que reemplazar todo lo perdido materialmente. la historia de la heroicidad de Christina se ha propagado internacionalmente y a través de todos los Estados Unidos. Nuestra meta es llegar a conseguir 100.000 $".
"No me siento una heroína especial. Sólo soy la madre de Cámron."
Os dejo el enlace de su página.
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