Gozosas,
anhelantes...
...la canción en los labios
al divisar el pueblo.
¡Cuantos
bailes y juegos
y
experiencias dichosas
y amigos
disfrutábamos!
¡Cuántos
veranos tórridos,
noches
claras de estrellas,
días de
un blanco diáfano!
Al despuntar el alba
beber la
manzanilla
recogida
en el campo.
Peinarse
en la frescura,
ante el
marrón rojizo
y el
ocre de los llanos.